Cuando el fútbol decide acompañar un proyecto político revolucionario
Por: Kevin Bryan (Rosarino; profesor de Historia y Geografía; diplomado en Relaciones Internacionales; 29 años; miembro del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior –OCIPEX–; autor del libro La revolución de las boinas; hincha del Club San Lorenzo de Almagro; divulgador activo en redes sociales, especialmente en su cuenta de Instagram @geograficahistoria1, medio de información geopolítica con enfoque realista y desde el Sur Global).

Desde 2020, la región del Sahel en África, ubicada en una zona de transición entre el África Árabe y el África Subsahariana, es protagonista de la agenda internacional por un proceso político que afecta a tres países y que logró torcer – o empezar a torcer – la situación dominante de Francia en la región.
Este proceso se enfoca en tres países: Mali, Níger y Burkina Faso. Los tres protagonizaron golpes de Estado; Mali en 2020, Burkina Faso en 2022 y Níger en 2023. Por distintas situaciones coyunturales de la región, los tres gobiernos asumidos compartieron lectura sobre la necesidad de romper con la potencia dominante de la zona, Francia.
La ruptura con Francia se reflejó en muchas cuestiones: Expulsión de las tropas francesas de esos países, nacionalizaciones de empresas francesas que monopolizaban el acceso a minerales (oro, uranio, etc) de esos países y revisión de la moneda regional, el Franco CFA, una divisa emitida por Francia que utilizan más de una decena de países africanos aún, entre ellos los países anteriormente mencionados.
Además de la ruptura con Francia los tres países han avanzado en una unidad supranacional al crear la Confederación de Estados del Sahel que los agrupa pero que ha logrado unificar la política exterior de los tres, además de eliminar las fronteras físicas entre ellos y generar una articulación institucional, económica y política inédita para la región e incluso para el continente africano.
Está experiencia, disruptiva en muchos aspectos, ha generado que el fútbol, el deporte más popular por excelencia en estos países, sea un espacio donde se vislumbran los apoyos, locales, regionales e internacionales al proyecto.
El primer caso lo podemos encontrar al interior de las propias selecciones nacionales de esos países. Desde 2024, el seleccionado nacional de Mali ha comenzado a realizar, ante algunos de sus goles, un saludo militar que, al ser consultados por su significado, los jugadores respondieron que es un saludo orgulloso a su país que está “poniéndose de pie” pese a las adversidades.
En la misma sintonía, la selección nacional de Burkina Faso comenzó, el año pasado, a hacer saludos militares ante distintos goles, en una práctica que se repitió incluso en la Clasificatoria al Mundial 2026 durante este mismo año. De hecho, el joven presidente burkinés (de 37 años) y muy popular entre las juventudes africanas, Ibrahim Traoré, ha publicado en su cuenta de X agradecimientos a los jugadores por sus gestos y por las alegrías deportivas brindadas al pueblo burkinés.
En última instancia, la selección de Níger también ha realizado este tipo de saludos, sobre todo en la recta final de las Eliminatorias para el Mundial, arrojando una postal muy particular de compromiso de los jugadores de los tres países con los procesos políticos respectivos de sus países.

Arriba, selección burkinesa. En el centro, selección maliense. Abajo, selección nigerina.
Fuera de las selecciones nacionales, el proceso burkinés más particularmente atrajo el interés de múltiples personalidades y leyendas del fútbol africano. A razón de la reinauguración del Estadio 4 de Agosto, la nueva casa oficial de la selección nacional burkinesa y que toma ese nombre en honor a la Revolución burkinesa de Thomas Sankara en los ‘80; múltiples figuras del fútbol africano asistieron al encuentro inaugural en lo que fue leído como una muestra de apoyo no solo al deporte, sino a la integración regional que estos países están promoviendo.

Samuel Eto’o, Emanuel Adebayor y Jay Jay Okocha en el encuentro amistoso celebrado en Burkina Faso para la reinauguración del Estadio 4 de Agosto.
En dicho evento, a estadio lleno, participaron leyendas del fútbol africano tales como Samuel Eto’o de Camerún, Jay Jay Okocha de Nigeria, Emanuel Adebayor de Togo, El Hadji Diouf de Senegal, Seydou Keita de Mali, entre otros. La postal de Ibrahim Traoré junto a varias de estas leyendas recorrió el mundo y generó todo tipo de análisis y comentarios, desde elogios en la prensa de los países africanos, hasta críticas en algunos medios europeos por el carácter cívico-militar del gobierno burkinés. En cualquier caso, el fútbol africano pareció fuertemente movilizado, mediante sus leyendas, por un proyecto disruptivo para los parámetros regionales.

Samuel Eto’o al frente de la delegación que fue recibida por Ibrahim Traoré
Por otro lado, incluso figuras internacionales de la actualidad como el arquero camerunés del Manchester United, hablamos de André Onana, estuvieron en el país, a raíz de los cambios culturales y en clave panafricanista que se están viviendo, sobre todo, en Burkina Faso.
Onana, además de reunirse con Ibrahim Traoré en persona, visitó el recientemente inaugurado Mausoleo a Thomas Sankara, a quién consideró como un “héroe” y “modelo a seguir” para millones de africanos. Además, elogió a Traoré por ser un líder joven que se animó a recuperar a Sankara del olvido y retomar muchos de sus proyectos, algo que tampoco escapó a la cobertura de distintos medios deportivos del mundo.
En cualquier caso, el proceso del Sahel, protagonizado por estos tres países, pero que tiene a Burkina como gran faro regional, sigue llegando a los grandes medios y espacios del mundo occidental, pero lo hace mediante un despliegue de poder blando que tiene al fútbol como conducto y que le permite hacerse conocer para estar en boca de millones de personas de todo el mundo con mayor facilidad.

Onana visitó el vehículo que trasladaba a Sankara durante sus actos y se tomó una fotografía en la puerta del Mausoleo al histórico líder burkinés, junto a un mural que lo acompaña.
Nota de referencia: Quienes deseen adquirir el libro La revolución de las boinas, de Kevin Bryan, pueden hacerlo contactándose por mensaje privado a su cuenta de Instagram @geograficahistoria1. Invitamos especialmente a las y los socios del CSDJ a seguir su espacio en redes sociales


